Por qué se usa el cloro en el agua de consumo

El cloro tiene la capacidad de destruir una amplia variedad de microorganismos patógenos, entre ellos bacterias como Escherichia coli, Legionella pneumophila y enterococos. A diferencia de la luz ultravioleta o el ozono, el cloro mantiene una actividad residual a lo largo de la red de distribución, lo que proporciona una barrera de seguridad frente a posibles contaminaciones secundarias en tuberías o depósitos.

Esta propiedad, conocida como efecto residual o cloro residual, es la razón principal por la que el cloro sigue siendo el desinfectante de referencia en sistemas de abastecimiento urbano en España y en la mayor parte del mundo.

Normativa española vigente

El Real Decreto 3/2023, de 10 de enero, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, transpone la Directiva (UE) 2020/2184 y establece los valores paramétricos de calidad del agua.

Parámetro Valor paramétrico Punto de referencia
Cloro libre residual≤ 1,0 mg/lPunto de consumo
Cloro libre residual (mínimo recomendado)≥ 0,2 mg/lRed de distribución
Cloraminas (cloro combinado)≤ 3,0 mg/lPunto de consumo
Trihalometanos (THM) totales≤ 100 µg/lPunto de consumo

Los trihalometanos (THM) son subproductos que se forman cuando el cloro reacciona con materia orgánica natural presente en el agua. Su concentración depende de la temperatura, el tiempo de contacto y la cantidad de materia orgánica. El RD 3/2023 fija el límite en 100 µg/l.

Diferencia entre cloro libre y cloro combinado

El cloro libre residual es la fracción activa del cloro que permanece en forma de ácido hipocloroso (HOCl) e ion hipoclorito (OCl⁻). Es la forma más eficaz para la desinfección.

El cloro combinado, también llamado cloraminas, se forma cuando el cloro libre reacciona con amoníaco u otras sustancias nitrogenadas. Las cloraminas tienen menor poder desinfectante que el cloro libre, pero son más estables y persistentes en la red. Algunos sistemas de distribución de gran longitud las utilizan deliberadamente.

El cloro total es la suma de cloro libre y cloro combinado. Cuando se habla de cloro en el agua del grifo en el contexto doméstico, generalmente se hace referencia al cloro libre residual.

Por qué el agua del grifo huele o sabe a cloro

La percepción olfativa del cloro en el agua es muy variable entre personas. Algunos individuos detectan concentraciones de cloro libre por encima de 0,3–0,5 mg/l, mientras que otros no lo perciben hasta valores cercanos a 1 mg/l.

Varios factores amplían la percepción del olor a cloro aunque la concentración real no haya variado:

  • Temperatura del agua: a mayor temperatura, el cloro volatiliza más rápido y el olor se percibe con más intensidad.
  • pH del agua: a pH bajo, predomina el ácido hipocloroso, más volátil y con olor más pronunciado que el hipoclorito.
  • Presencia de cloraminas: en algunos casos, la reacción entre el cloro y los aminoácidos del agua forma cloruro de nitrógeno, que tiene un umbral de percepción muy bajo y olor más intenso que el cloro libre.
  • Agua estancada en la instalación interior: el agua que permanece en la tubería de la vivienda acumula más subproductos de cloración y puede tener un olor más pronunciado al abrirse el grifo por primera vez.

Cómo reducir el sabor u olor a cloro en casa

Dejar reposar el agua en un recipiente abierto durante 30 minutos suele ser suficiente para que el cloro libre se volatilice y el olor desaparezca. Un filtro de carbono activado instalado en el grifo o en una jarra filtrante elimina el cloro libre eficazmente. Estos filtros, sin embargo, no eliminan la dureza ni otros minerales disueltos.

Seguridad sanitaria del cloro en las concentraciones habituales

Las concentraciones de cloro libre en el rango de 0,2–1 mg/l establecido por la normativa española no representan un riesgo sanitario para la población general. La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) no clasifica el cloro en agua potable como carcinógeno.

Los trihalometanos, que sí están clasificados como posiblemente carcinógenos, se controlan por separado. La normativa española establece un límite de 100 µg/l, valor que se sitúa por debajo de los umbrales de riesgo establecidos por la OMS para exposiciones a lo largo de la vida.

Consulta de datos de cloro por municipio

El sistema SINAC del Ministerio de Sanidad incluye datos de cloro libre residual en el punto de consumo por municipio y zona de abastecimiento. Los resultados se actualizan con frecuencia y están disponibles públicamente.

Referencias